Trabajo social con mujeres

EMPRENDIMIENTO · REPOSTERÍA · AUTONOMÍA

TRABAJO SOCIAL CON MUJERES

Una parte esencial de mi historia: acompañar a madres cabeza de hogar para que conviertan lo que aprenden en una posibilidad real de generar sus propios ingresos.

Aprender una habilidad también puede abrir una puerta.

He desarrollado este trabajo en Ginebra, Guacarí, Buga y Cali, reuniendo a grupos de madres cabeza de hogar para acompañarlas con cursos de repostería y emprendimiento. La meta es concreta: que puedan aprender un oficio, crear productos y encontrar una forma propia de generar ingresos.

Este acompañamiento nace también de mi experiencia. Yo creé una empresa desde cero, estudié, aprendí a vender y convertí la repostería en un proyecto productivo. Hoy quiero que esa historia sirva como una prueba cercana de que empezar, prepararse y construir un sustento propio sí es posible.

Tres acciones sostienen este acompañamiento.

REUNIR

Crear grupos de madres cabeza de hogar y reconocer el punto de partida de cada una.

ENSEÑAR

Compartir conocimientos de repostería y emprendimiento de manera práctica y cercana.

IMPULSAR

Acompañar las ideas con herramientas que les permitan avanzar hacia un ingreso propio.

Una oportunidad necesita conocimiento y herramientas

El acompañamiento no termina al finalizar una clase. En algunos procesos también hemos entregado batidoras a mujeres comprometidas con continuar sus proyectos, para que el aprendizaje pueda convertirse en producción, ventas y mayor autonomía económica.

Cada curso busca dejar algo que permanezca: una receta dominada, una idea de negocio más clara, una herramienta de trabajo y la confianza para dar el siguiente paso.

Quiero ser un puente.

Entre una mujer que quiere salir adelante y el conocimiento que puede ayudarla a comenzar. Entre una receta y un producto que pueda vender. Entre una idea y la confianza necesaria para convertirla en un proyecto propio.

GINEBRA · GUACARÍ · BUGA · CALI

Aprender también es construir autonomía.

Así como en mis redes sociales invito a las mujeres a estudiar y comparto mi propio proceso aprendiendo inglés, en estos encuentros quiero mostrar que la educación puede tomar muchas formas: una clase, una receta, una conversación o la primera venta de un producto hecho por ellas mismas.

Para mí, acompañar a otras mujeres significa compartir lo que he aprendido, demostrar con mi historia que es posible construir una empresa y ayudar a que cada una encuentre sus propias herramientas para avanzar.